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Ursula Peña Roblin

Vestir es importante, cada día de nuestra vida, debemos cubrir nuestra silueta con atuendos que nos identifiquen, para algunos es un tema apasionante… estar siempre a la moda, para otros, solo seleccionamos prendas que nos tapen o adornen partes de nuestro cuerpo, sin darnos cuenta de la importancia que esta actividad involuntaria tiene día a día.

Si bien, su función es protegernos, también refleja lo que hay dentro, quienes somos y como somos, todos sabemos, que desde hace miles de años han existido culturas en las cuales hombres y mujeres usaban distintas técnicas de maquillaje y teñido de telas para elaborar atuendos que resaltaran su belleza, y que los diferenciara del resto, según su jerarquía en la sociedad. Con esta reflexión reafirmamos que en cada uno de nosotros existe la necesidad de presentarnos de la mejor manera posible al mundo exterior desde el principio de los tiempos.

¿Como encontramos nuestro propio lenguaje, nuestro estilo personal, como nos presentamos frente a los demás? Interrogantes que a veces, por más páginas que visitemos… quedamos atrapadas en el principio, y probamos otro día…

El vestuario adecuado, el maquillaje y el peinado tienen mucha relevancia cuando interactuamos con otras personas, en especial clientes, o cuando comenzamos a tener una vida profesional, un nuevo puesto, o cuando vamos a una entrevista de trabajo, o a una primera cita… o cuando vamos a presentar un examen de título y la comisión de grado ya nos evaluó en un gran porcentaje a través de la primera impresión en menos de 15 minutos, etc. Etc.

Estudiantes, recién titulados, profesionales, vendedoras/es, ejecutivas/os de banco, trabajadores de retail, administrativas/os, funcionarias/os públicos, auxiliares de servicio, etc. La lista sigue cada uno con una realidad y escala de prioridades distinta, y su correspondiente ciclo de vida familiar que ponderará mas o menos la preocupación al momento de vestir.

Teniendo en cuenta la infinidad de realidades que existen, te propongo unos pasos sencillos de hacer, y que te asombrarás al ver resultados tangibles:

El primer paso no es fácil… es lo que siempre decimos algún día lo haremos, entonces hay que ponerse manos a la obra ¡ahora!, para encontrar nuestro estilo está en colocarse frente a un espejo de cuerpo entero el que de ahora en adelante será tu mejor amigo, identificar lo que más nos gusta y lo que menos nos gusta tanto, para tener claridad de que queremos resaltar y continuar con el paso siguiente. Ten muy presente que todas las personas pueden lograr verse y sentirse bien, independiente de su contextura y características físicas

El segundo paso será revisar su closet, probarte toda la ropa, seleccionar lo que nos queda bien y separar lo que nos queda una talla menos o una talla más, y las prendas que ya no usan desde hace más de una estación, con la finalidad de traspasarla a alguien que aprecie estas prendas, de esta manera fomentaremos la economía colaborativa.

El tercer paso, será formar capsulas de vestuario con lo que tenemos y nos queda bien, ejemplo un pantalón probarlo con 2 o 3 blusas, poleras o sweaters y fotografiar todas las combinaciones posibles, pegando las fotos en tu closet, para no olvidarlas, así evitaras vestir con la misma ropa todos los días, y le encontrarás el gusto a variar colores y accesorios diferentes cada día.

El cuarto paso será imprimir una rueda cromática para que conozcas la manera de combinar los colores, a veces no estamos seguros si un color combina bien con otro y pensamos que haremos el ridículo, para sacar esa idea de la cabeza, pegamos esta rueda cromática en tu closet, ¡y listo!, solo prestemos atención los colores fríos y los cálidos, complementarios y análogos y estaremos dándole color y creatividad a nuestra manera de vestir y presentarnos al mundo.

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